
Stéphanie
Fue hermoso encontrarme en un lugar aislado en medio de todo el caos de una ciudad en movimiento y a la vez rodeada del parque, al inicio viendo los pajaritos y las hojas de los árboles hacerse pesados con la lluvia. Sintiendo el olor de madera mojada.
La paz de no tener que escuchar ni hablar con nadie. Sentir mi respiración, el calor de mi cuerpo, de mis manos. Ver las gotas de lluvia reflejar el paisaje lluvioso y gris tornarse en colores hermosos.
Igual que el pasaje, mi mente fue encontrando claridad y armonía.
Sobre todo esa conexión con todo, que a pesar que no hablo con nadie, ni nadie me ve. Todos estamos aquí existiendo a la vez. Al mismo tiempo y bajo el mismo cielo.
Gracias ! Me han regalado una experiencia hermosa que siempre recordaré.